Una empresa distribuidora de películas cinematográficas se encarga de, planificar la estrategia de marketing y lanzamiento de la película, así como de negociar con los cines del país el estreno de dicho producto cinematográfico. Muchas veces diferentes productoras de cine y distribuidoras de cine son una misma este sería el caso de Warner Brothers o de Universal Pictures que ya funcionan como uno mismo. Pero en el caso de películas independientes como es el caso de la aclamada película Roma del director mexicano Alfonso Cuaron, la cual primero tuvo que estrenarse en el festival internacional de cine de Venecia, al cual acuden muchas productoras así como distribuidoras para hacer negocio con los directores o productores de dicho cine independiente. En el caso de
Roma la película fue realizada por la productora independiente llamada Participant Media y Esperanto Filmoj, ambas productoras pequeñas en comparación a los gigantes que son empresas como Disney o Sony Pictures. En Roma la película fue realizada por la productora independiente llamada Participant Media y Esperanto Filmoj, ambas productoras pequeñas en comparación a los gigantes que son empresas como Disney o Sony Pictures. En este particular caso la distribuidora de la película Roma fue una plataforma de streaming la ya conocida plataforma Netflix. Al ser una plataforma de streaming y no una distribuidora comercial de cine como tal, el cambio fue que la película fue estrenada por así decirlo vía internet u online, claro contando con la suscripción y un pago que se realiza cada mes a dicha plataforma. Mucho ha caído en debate si este medio de distribución de una película cuenta como cine, ya que varios directores famosos como Steven Spielberg han hecho clara su opinión negativa ante este medio de proyección cinematográfica que son las plataformas de streaming. Un debate que hasta la fecha continúa. Actualmente en pleno 2020 y ya de tiempo atrás el cine independiente como lo fue el caso de la película Roma y otras, sus directores han optado por este medio de distribución vía streaming ya que representa menos riesgo y menos complicaciones a lo que sería un estreno a nivel mundial en las salas de cine. Las grandes cadenas de distribución de películas no solo se encargan de llevarlas a las salas de cine y pagar una cuota por exhibirlas si no también se encargan de crear una enorme campaña publicitaria para la obra. Algunas de las obras cinematográficas más destacadas por su impresionante campaña de marketing fueron Batman el Caballero de la noche de la productora y Distribuidora Warner Brothers, Deadpool de 20 Century Fox y Psicosis de Alfred Hitchcock. Siendo esta última claramente no del genero de súper héroes, si no del género de terror más Específico del subgénero de terror psicológico. Algunas de las películas que han destacado por sus campañas de marketing han sido en su mayoría del género de súper héroes y de terror. Las películas que los grandes estudios deciden distribuir pasan por diversos filtros y regulaciones las cuales varían en los distintos países a los que el producto cinematográfico es llevado. Estas regulaciones o normas sirven para dar a la distribuidora así como al país al que se lleva el producto un mejor control en cuanto a bases de distribución, en esos acuerdos que llevan consigo remuneración monetarias millonarias , van consigo normas establecidas por las diferentes leyes cinematográficas de cada país. En México es conocida como la ley federal de cinematografía. Dicha ley establece las normas y pautas que se deben de acatar para que un producto cinematográfico llegue a las salas de cine en México. Incontables veces este proceso cae en conflicto dado que a veces las normas de México no cumplen con los estándares que se manejan en otros países. Aquí es donde entra el conflicto de la barrera cultural. Lejos del conflicto monetario otro problema a destacar con la actual ley federal de cinematografía, es que ya es una ley obsoleta para los tiempos que se manejan.