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Comienzos del cine. Parte dos.

A posteriori de estos acontecimientos, las películas tenían poco metraje y seguían tratándose de situaciones cotidianas. No fue sino hasta comienzos del siglo XX que apareció una trama reconocible, y los primeros pioneros que lograron esto, fueron tres principalmente: Ferdinand Zecca, Charles Pathé y Georges Méliès.

Por parte del primer pionero, en 1901 dirige un corto llamado A la conquête de l’air, producido por Pathé Fréres, compañía del segundo pionero, Charles Pathé y su hermano. Por otra parte, no fue sino hasta 1902 que el mundo pudo presenciar el nacimiento de la ciencia ficción (fantasía) en el cine, gracias a Georges Méliès: Le voyage dans la lune. En este punto, el mago proveniente de Paris, Francia, se hacia un hueco en el aun inmaduro mundo del cine.

Georges Méliès, el visionario que inventó el cine moderno
Georges Méliès y «Le voyage dans la lune»

Como se deduce, todo esto ocurrió en Europa, ¿Qué hay de Estados Unidos? Pues, en el año de 1903 Edwin S. Porter llegaba con “The great robery train” experimentando ya con el montaje paralelo.

No obstante, los primeros años del cine se conocen como cine primitivo. Todo esto cambiocuando llegó un hombre oriundo de Crestwood, Kentucky, Estados Unidos. David Wark Griffith fue un cineasta que en 1910 dirige “In old California” la primera película filmada en Hollywood. Griffith fue alguien que aportó mucho al cine, principalmente en los encuadres, narrativa visual y por supuesto, montaje. Pero estos aportes se verían mayormente desarrollados en obras como “Birth of a nation” de 1915 (iniciando la época clásica del cine) y, por supuesto “Intolerance” de 1916.

“El cinematógrafo, aunque con un desarrollo de pocos años, tiene un alcance sin limites y sus posibilidades no tienen fin. El mundo entero es su escenario y el tiempo sin fin sus límites.”

 – David Wark Griffith

Los numerosos padres del cinematógrafo: un análisis del origen de ...
Cinematografo

Se tiene que retroceder hacia 1911, año en el que un periodista escribe un ensayo que cambia por completo la manera de ver el cine (claro, en aquella época): El manifiesto de las siete artes, de Ricciotto Canudo.

Lo que nos explica Canudo (1911) es la unión de los dos artes y sus cuatro complementarias en un círculo que se cierra en el cinematógrafo. El arte está en el movimiento.

“Finalmente, el «círculo en movimiento» de la estética se cierra hoy triunfalmente en esta fusión total de las artes que se llama «Cinematógrafo». Si tomamos a la elipsis como imagen perfecta de la vida, o sea, del movimiento — del movimiento de nuestra esfera achatada por los polos —, y la proyectamos sobre el plano horizontal del papel, el arte, todo el arte, aparece claramente ante nosotros.”

Ricciotto Canudo (1911).

Lo que se puede leer de este ensayo es la manera tan precisa y armónica en la que todo encaja: La arquitectura nace de la necesidad humana de protegerse y esta es al espacio, así como la música es al tiempo, la organización de los ritmos que rigen la naturaleza.

Ricciotto Canudo (1911) habla con arte del arte, habla del “Olvido estético”; esto quiere decir, llegar a un disfrute de la vida superior a la vida misma, de una personalidad múltiple que cada uno puede crearse al margen y por encima de la propia.

Asalto y robo de un tren - Wikipedia, la enciclopedia libre
Última escena de «Asalto a un tren»