Teoría Clásica
La Teoría Clásica se preocupó esencialmente en aumentar la eficiencia en las industrias a través de la racionalización del trabajo a nivel operario. Es por ello que se caracterizó por favorecer estructuras jerarquía y autoridad, reglas, y procedimientos. De esta manera, pone poco énfasis en los procesos, y por ende, en el factor humano. Los principales representantes son (Frederick W. Taylor 1911), (Henry Fayol 1929) y ( Max Weber 1947).
El método de Taylor estudia cada una de las operaciones necesarias para realizar una tarea, con base a observaciones y experimentaciones, y determina los principios que optimizan su desempeño en la producción mediante el estudio de los “tiempos y movimientos”. Es decir, Taylor intentó establecer una serie de principios a través de los cuales los administradores podrían determinar los métodos más eficaces y científicos para que los obreros realizaran el trabajo.
El trabajo de Henry Fayol complementó el trabajo de Taylor centrando su estudio en los problemas administrativos y de dirección y estableció 14 principios, de los cuales tres se relacionan con la comunicación en las organizaciones en el sentido de la estructuración de tareas y la autoridad en las organizaciones.
Estos principios son: unidad de dirección, indica que las funciones deben asignarse por departamentos y sus operaciones deben ser dirigidas por un solo gerente; cadena en escalafón, propone que en la organización debería existir una “escala gradual de
Superiores” (jerarquía); y la unidad de mando, que establece que un gerente nunca debe violar la cadena de mando y tratar con un subordinado pasando por alto a un superior.
La teoría de las organizaciones económicas y sociales o burocráticas de Max Weber constituye la culminación de los principios de la Teoría Clásica. Weber propone que la administración de las organizaciones debe estar establecida por normas, reglas y estándares de operación precisos con el fin de asegurar la ejecución y coordinación de las tareas y evitar problemas interpersonales o conflictos entre trabajadores, logrando mayor eficiencia en el trabajo.
En este sentido, Weber considera la burocracia como un tipo de dominación legal y sobretodo racional. Como lo explica Antonio Lucas Marín “la burocracia aparece como una institución central en el proceso de implantación del cálculo y la previsión, y por tanto, de exclusión de lo mágico o simplemente no racional”.